Cuando el primer niño rió por primera vez, su risa se rompió en mil pedazos que saltaron por los aires en todas direcciones, y así fue como aparecieron las hadas. Por eso debería haber un hada para cada niño y cada niña. Aunque hoy en día los niños saben tantas cosas que dejan de creer muy pronto en las hadas, y cada vez que un niño dice "yo no creo en las hadas", en alguna parte cae muerta un hada...
Aiiinsss junto con "la vida es bella" creo que son las películas que más me han tocado el corazón... snif!!!
ResponderEliminarPero qué bonitoooooooo y triste también
Wendy